Un siglo después, la propiedad pasó a manos de la aseguradora La Unión y el Fénix quien decidió que aquella finca constituiría el emplazamiento ideal para erigir un hotel de lujo, de corte neoclásico en el exterior y exquisita decoración palaciega en las instalaciones interiores. Fue entonces cuando Madrid vio nacer un establecimiento coronado por el mítico e inmortal Ave Fénix, que pronto se convertiría en un histórico de la capital española, punto de referencia de los encuentros de más alto nivel.
En 1953, mientras en el cine se estrenaba la película "Vacaciones en Roma", su protagonista Gregory Peck asistía a la inauguración del hotel Fénix, visitado en el mismo año por las estrellas Gloria Swanson o Rita Hayworth.
Junto a ellos, la visita de otras celebridades como Cary Grant o Charles Bronson contribuyó a que pronto recibiera el apelativo de "hotel de la nobleza". Pero fue el 2 de julio de 1965 cuando los Beatles, durante su único concierto en la capital, se alojarían y concederían su multitudinaria rueda de prensa en el Gran Meliá Fénix.
Su increíble ubicación y su gran categoría llevaron a la compañía hotelera Sol Meliá a decidir una reforma integral que afectaría a toda la arquitectura interior del hotel, conservando sus elementos más característicos como la mesa central del piano bar "Cuatro Estaciones" de piedra semipreciosa ónix, o la lámpara de araña de la cúpula central. Hoy en día, el Gran Meliá Fénix ha sido testigo de acontecimientos como la Cumbre de los principales mandatarios de la OTAN y ha alojado a estrellas del siglo XXI como Julio Iglesias, Celia Cruz o David Beckham.
